El Zapato
Tenía 18 años de edad, y fue cuando me
acerqué a mi padre y mi padre y le dije
-Papá, me quiero casar-
mi padre me dijo y me miró fijamente, a lo
que volví a decir – Me quiero casar-
Fue cuando él me respondió diciéndome: - Tráeme
un bolígrafo y una libreta con la que vas a la escuela y acompáñame hacia la
mesa de la cocina-.
Yo ya estaba seguro que lo quería era dejar
de estudiar, porque quería casarme con mi novia y formar una familia, por lo
que quería que mi padre me apoyará en la decisión que ya había tomado. Fue cuando
tomé mi libreta y un bolígrafo que se encontraba cerca de un pequeño librero y fui
directamente hacía la mesa de la cocina donde mi padre se encontraba sentado y
me pidió que hiciera lo que él me ordenaba. –Hijo- dijo mi padre – quiero que abras
la libreta y escribe la palabra “zapato”-
Inmediatamente hice lo que mi padre me había
ordenado, escribí en mi libreta la palabra “zapato”.
Cuando apenas estaba terminado de escribir
esa palabra inmediatamente mi padre me ordenó que escribiera nuevamente la
palabra zapato y una vez más volví hacerlo pero antes de que terminara de
escribirlo por segunda vez, mi padre me ordenó volver a escribir la palabra zapato, fue entonces, y sabiendo lo
serio y estricto que era mi padre, me empecé a intrigar al momento de
escribirla por tercera vez.
Escribí otra vez la palabra zapato, otra vez
más me lo ordenó al escribir otra vez la palabra zapato, interrumpí a mi padre preguntándole
con voz amigable:
- papá ¿por qué me pides que escriba en mi
libreta varias veces la palabra zapato?-.
Él me contestó con otra pregunta; -¿Ya te
cansaste?- donde respondí – No, no me he cansado de escribirlo, simplemente
quiero saber ¿por qué me pides que escribe varias veces la palabra zapato?- y
él me respondió – Bueno hijo, lo que pasa es que cuando te cases, a partir de
ese momento vasa escuchar la palabra zapato-.
-¿La palabra zapato?
- Si, porque tu nueva familia dirá; quiero
zapato, varias veces de forma de que te lo
dirán, quiero vestido, quiero ropa, quiero comida, quiero dinero, quiero
amor, quiero educación, y lo vas a escuchar
repetidamente-.
Y por último agregó mi papá – y ante tales
peticiones no te debes no te debes de cansar de lo que te pida tu nueva
familia-.
”Ese es el compromiso que adquiere un hombre o una
mujer cuando tiene una familia”.
Escrita por: Mateo Aldo Marín López
3cv
Eduardo Méndez Calvario 3cv
Obed
Rosas Fernández 3cv
Minificción
https://drive.google.com/open?id=0B_IWYQLsZZ_xTTU4NTJXMmZPZWFvS2FDaU1vUTlDXzF1Mmg4
Roberto Edgar Hernández Rosales
Mateo Aldo Marín López
Cuentacuentos
https://drive.google.com/drive/u/0/my-drive
https://drive.google.com/open?id=1MHv
Roberto Edgar Hernández Rosales
PODCAT
https://drive.google.com/open?id=0B_IWYQLsZZ_xTTU4NTJXMmZPZWFvS2FDaU1vUTlDXzF1Mmg4
EL
HOMBRE QUE QUERÍA SER MEJOR
Ramón
es un chico muy relajado, y sin interés de la vida, hasta que un día salió
corriendo de si habitación, al ver que no podía hacer nada, ni siquiera, poder
salvar su vida. Se casó para mejorar sus aspectos y lloro amargamente el resto
de su vida por haberse casado con una señora con los mismos aspectos que él.
A veces por querer buscar personas que
nos soluciones nuestra vida, solo la empeoran y corremos el riesgo de perder
todo lo que queremos en la vida.
Roberto Edgar Hernández Rosales
Luis Ángel Jiménez Silva
Minificción
https://drive.google.com/open?id=0B_IWYQLsZZ_xTTU4NTJXMmZPZWFvS2FDaU1vUTlDXzF1Mmg4
Roberto Edgar Hernández Rosales
Mateo Aldo Marín López
Cuentacuentos
https://drive.google.com/drive/u/0/my-drive
La hormiga en invierno
Al aproximarse el invierno, una hormiga muy trabajadora y precavida se
apresuró a acarrear alimentos para su hogar y así pasar esta época de forma
tranquila y acogedora.
Como tenía tiempo de sobra se dedicó a ayudar sus demás amigas con sus alimentos, ésto era lo que hacia ella cada año.
Al invierno siguiente ella se enfermó y no pudo abastecerse de lo necesario para no pasar penas, ella, ilusa, creyó que sus amigas la ayudarían con este asunto pero no fue así porque estaban demasiado ocupadas viendo por sí mismas. Entonces la hormiga se levantó de la cama y a pesar de su estado, fue a conseguir lo que lo que necesitaba y así pasar su invierno, en ese momento se dio cuenta de que no podía confiarse de los demás porque nadie iba a hacer las cosas por ella.
Como tenía tiempo de sobra se dedicó a ayudar sus demás amigas con sus alimentos, ésto era lo que hacia ella cada año.
Al invierno siguiente ella se enfermó y no pudo abastecerse de lo necesario para no pasar penas, ella, ilusa, creyó que sus amigas la ayudarían con este asunto pero no fue así porque estaban demasiado ocupadas viendo por sí mismas. Entonces la hormiga se levantó de la cama y a pesar de su estado, fue a conseguir lo que lo que necesitaba y así pasar su invierno, en ese momento se dio cuenta de que no podía confiarse de los demás porque nadie iba a hacer las cosas por ella.
Escrito por:
Melissa
Guadalupe González Pérez
Luis Ángel Jiménez
Silva
Alejandra López Gómez
Alejandra López Gómez
cuentacuentos:
Roberto Edgar Hernández Rosales
PODCAT
https://drive.google.com/open?id=0B_IWYQLsZZ_xTTU4NTJXMmZPZWFvS2FDaU1vUTlDXzF1Mmg4
No hay comentarios:
Publicar un comentario